Ernest Shackleton emprendió en 1914 una expedición para atravesar la Antártida, pero su barco, el Endurance, quedó atrapado por el hielo. El explorador transformó el fracaso en una operación de supervivencia y se convirtió en un héroe. La historia de la expedición de Ernest Shackleton demuestra que el liderazgo implica navegar de manera adecuada la incertidumbre y mantener abierta la capacidad de decisión. Lo extraordinario no fue el fracaso de la expedición, sino la forma en que Shackleton transformó aquel fracaso en una operación de supervivencia que terminó salvando a los 28 miembros de su tripulación. Las organizaciones más adaptativas no son las que diseñan estrategias más detalladas, sino las que conservan suficiente flexibilidad para modificarlas.