Como sucedió con las cuentas de Alphabet la semana pasada, es probable que las respuestas no vayan a gustar al mercado. Esas dudas se perciben ya en el sector tecnológico en Bolsa y sobre todo, en el mercado de deuda, donde el coste de sus bonos se dispara. Goldman calcula que en 2026 los cinco grupos emitirán deuda por 250.000 millones de dólares, y el año que viene otros 400.000 millones. Los analistas anticipan que los inversores en bonos no podrán absorber toda esa deuda, por lo que tendrán que recurrir también a préstamos bancarios y fondos de crédito. Moody's advierte que, en adición, el sector tiene compromisos de alquiler de centros de datos por otros 1,2 billones de dólares.