España legalizó el aborto en 1985, aunque solo en tres supuestos muy concretos. 15 años en los que el PP torpedeó el derecho sin tocar la ley. En 2009, el PP estalló contra la nueva ley que impulsaba la que fuera primera ministra de Igualdad, Bibiana Aído. En la campaña, el partido sostuvo que asimilar la ley española a la europea para introducir los plazos era “totalitario”. En el PP hay quien defiende que el partido debe abandonar el debate del aborto y modificar su política hacia una promoción de la maternidad.