La parcela a la que se continúan aferrando es la continuación natural del mirador que corona el arenal, el de O Fiunchal, y sobre el que en un nivel superior se alza la vivienda con su finca. Un acceso por el que siguen peleando pese a que, según los vecinos, nunca lo han utilizado. Son los mismos vecinos que cuentan que, pese a que la casa está a nombre de su pareja, era Feijóo el que llevaba ya tiempo encaprichado con el inmueble. Un ejemplo es el caso del hotel Algarrobico, seguramente el mayor símbolo de la destrucción del litoral por la especulación inmobiliaria. Desde la primavera de 2021, la pasarela peatonal que finaliza contra la pared de bloques de la finca está vallada y en estado de abandono.