"Se espera que el crecimiento se desacelere en el tercer trimestre", avisó el 20 de agosto durante un acto en Ginebra (Suiza). El PIB de la eurozona pinchó en el segundo trimestre, con una anémica tasa de crecimiento del 0,1% en contraste con el 0,6% del primero. A pesar de que Europa no ha replicado a los aranceles de Trump (al contrario, ha eliminado los gravámenes sobre todos los bienes industriales de EEUU), la inflación en la eurozona volvió a esprintar en septiembre. Mientras, la inflación subyacente, que es la que más preocupa al BCE, repuntó una décima, al 2,4%. En Italia, los precios repuntaron 2 décimas, hasta el 1,8%, mientras que en Francia lo hicieron en 3, hasta el 1,1%.