Las ejecutivas perciben un desajuste entre discurso e impacto real en la igualdad de género en la empresa. Las principales barreras señaladas siguen siendo los sesgos inconscientes (27%), la dificultad de conciliación entre vida personal y profesional (17%), y la falta de reconocimiento (12%). La experta también asegura que "las empresas deben reforzar los planes de igualdad, promover la corresponsabilidad en los cuidados y medir de manera transparente los resultados". Las renuncias más frecuentes afectan al ocio y al tiempo libre (21%), al bienestar y la salud mental (16%) y a la salud física (13%). La llegada a la cimaLa travesía para llegar a la alta dirección sigue siendo empinada para las mujeres.