El riesgo de sufrir una mordida de tiburón existe en muchas costas del planeta y se intensifica en el caso de los grandes blancos. La investigación demostró que, en comparación con el neopreno estándar, todos ellos disminuyeron la cantidad de lesiones graves que suelen desembocar en hemorragias fatales o pérdida de extremidades. Para llegar a estas conclusiones, los expertos probaron los materiales en el mar con tiburones reales. El equipo utilizó tiburones blancos en el Golfo Spencer, en Australia Meridional, y tiburones tigre en la Isla Norfolk, Queensland. Subrayó además que la protección se centra en la integridad del bañista sin alterar la conducta del animal, lo que constituye una ventaja ética.