Para nosotros los jóvenes la cultura es un lujo inaccesible más que un derecho, y eso es sin duda un problema. Pero la cultura es mucho más, es lo que sucede en los pueblos, en las calles, los barrios, y es espontánea y a veces efímera. Estos deberían promover mejor la visibilidad, el reconocimiento y la aceptación de estos grupos en el ámbito cultural. Además, pensamos que los sistemas de acceso a la inversión financiera deben priorizar la accesibilidad, la inclusividad y la transparencia. En este sentido, y para empoderar a los jóvenes, el acceso a la información financiera y la educación financiera es fundamental.