Desde hace tiempo los especialistas observan diferencias entre los niños a los que diagnostican el autismo pronto y los que el sistema detecta más tarde, generalmente a partir de la infancia tardía. Los autores encontraron que las diferencias genéticas entre estos diferentes grupos eran comparables a las de las afecciones psiquiátricas. “Dicho de otra forma, las trayectorias del desarrollo y la arquitectura poligénica del autismo varían según la edad al momento del diagnóstico”, explica a elDiario.es. Uta Frith, del University College London, cree que demuestra que el autismo no es una condición unitaria. Me da esperanzas de que salgan a la luz aún más subgrupos, y que cada uno encuentre una etiqueta diagnóstica adecuada”.