Esa era la fórmula en clave que tenían que dar las mujeres cuando llamaban al piso de una calle de Valencia en el que un grupo de feministas practicaban abortos en la clandestinidad. Se cumplen 40 años de la ley que en 1985 despenalizó el aborto, aunque solo en tres supuestos: malformación fetal, violación y riesgo para la vida o la salud de la mujer. Ese último supuesto se convirtió en el comodín para que la mayoría de mujeres pudieran abortar hasta que en 2010 llegó la ley de plazos. En el libro aparece Consuelo Catalá, que estaba presente en el acto del lunes. Por si no lo sabes, tengo un libro que se llama 'Intensas', y hay algo ahí, en la intensidad, en la rabia, en el enfado... que nos unió.