Ejecutivos como el húngaro han promovido normativas para denegar el acceso a los inmigrantes, a los que Viktor Orbán considera como “veneno” y “no necesarios”. El debate interno está servido en cada país y en el seno de la Unión Europea (UE). En este contexto, algunos recurren al corto antinazi Don't be a sucker (1947) para desmontar el discurso antinmigración. “¿Crees en lo que dice?”, le pregunta, a lo que responde que le “parece que tiene sentido”. Y recuerda que los humanos “no nacen con prejuicios, sino que siempre los crea una persona que busca algo”: “Recuérdalo cuando escuches este discurso.