Este rasgo se concentra especialmente en algunas regiones de Europa, donde su presencia resulta más visible que en el resto del planeta. Los registros genéticos revelan una caída brusca durante la Roma imperialEl Imperio Romano representó un momento en que los ojos claros casi desaparecieron del mapa poblacional. Los análisis de ADN antiguo sitúan en un 22,2% la proporción de ojos azules en la Roma de la Edad de Hierro, en un 21,4% en la Roma medieval y en apenas un 4,2% durante el auge imperial. Así quedó demostrado que la frecuencia de los ojos azules se redujo drásticamente en la época imperial en contraste con lo que se observa en otros momentos históricos de la misma región. Piffer apuntó que durante la hegemonía de Roma se valoraron de forma desproporcionada los rasgos más latinos, entre ellos los ojos oscuros.