La ropa que llevabas, lo que comiste ese día, con quién hablaste antes de salir de casa… Hay momentos de nuestra vida que recordamos con mucho detalle. Sin embargo, hay muchos otros que parece que nuestro cerebro ha optado por desechar y dejar a un lado. Un reciente estudio publicado en la revista Science Advances podría tener la respuesta. Se trata de la primera investigación que demuestra de manera concluyente que los recuerdos más débiles se consolidan al vincularse a otro más importante. Reinhart afirma que los hallazgos de la investigación podrían servir de base para estudios clínicos y aplicaciones prácticas.