En los últimos años los gimnasios han ido incorporando algunos elementos a su equipamiento que resultan especialmente llamativos. Pero pocos llaman más la atención que las battle ropes, esas cuerdas gruesas y pesadas que cuesta mover, y que permiten hacer un ejercicio que combina fuerza y resistencia. Brookfield introdujo las cuerdas en 2010 y las bautizó como “Power Ropes” y “Battling Ropes System”. Al levantar y bajar los brazos alternativamente, las cuerdas producen una ondulación que se propaga desde la mano hasta el anclaje. Para la posición básica, se mantienen las rodillas ligeramente flexionadas, los pies a la anchura de los hombros, el “core” activado y el pecho hacia delante.