¿Quiere decir que esto acaba con la posibilidad de que la Administración Pública utilice algoritmos conocidos como “cajas negras”, que nadie sabe bien cómo funcionan? Porque al final de mi locución en la vista oral, lo que les pedí es que nos guiaran en la transición que estamos haciendo. La lógica que sigue el Tribunal, y que es la que defendimos en la vista oral, es una cadena muy clara: si no tienes información, no puedes tener libertad de pensamiento. Lo que nos dice es que la transparencia es un prius, un requisito previo. En primer lugar, saber quién es el responsable: al analizar el código, podemos identificar quién es el responsable de un posible fallo o negligencia.