El cantante Pablo Montero atravesó un fuerte revés en su carrera tras cancelarse un espectáculo que tenía programado en una reconocida cantina de Chihuahua, luego de que únicamente se lograra vender un boleto para su presentación. Según se mencionó, los inversionistas intentaron esperar con la esperanza de que el público respondiera y se incrementaran las ventas, sin embargo, el interés nunca se generó. Se ha dedicado al género ranchero, inspirado desde sus inicios por su padrino, Vicente Fernández. Posteriormente apareció en Vivo por Elena (1998) y alcanzó mayor proyección al protagonizar Abrázame muy fuerte en el año 2000. Más adelante participó en Entre el amor y el odio (2002) y en la producción internacional Rebeca (2003).