El realizador puntualizó que el mensaje de la película es mucho más sencillo: la relevancia de la bondad. Aunque admitió que los espectadores pueden establecer paralelismos, Gunn insistió en que su enfoque al escribir es más emocional que político. ¿Es porque hay más racismo o porque ahora es más aceptable mostrarlo abiertamente? “Si mi estúpida serie tiene algo que ver con que la gente piense: ‘Quizás debería ser más consciente de mis prejuicios’, genial. En este sentido, Gunn concibe tanto Peacemaker como Superman como recordatorios de que la amabilidad y la empatía aún tienen cabida en un escenario cultural donde el cinismo parece haberse convertido en la norma.