Al agregarlo, la conversación se orienta a que elijas una “película”; esa elección, en realidad, no tiene relación alguna con una oferta laboral. Según el periodista Ignacio G. Villaseñor, esa maniobra sirve para captar la atención y desplazar la comunicación a plataformas que los estafadores controlan con mayor facilidad. El objetivo es finalmente trasladarte a Telegram, donde pueden compartir enlaces y solicitar capturas con menos supervisión que en otras aplicaciones más reguladas. Una vez en Telegram, te envían un enlace a un supuesto producto en Mercado Libre y te piden que navegues unos segundos y les envíes una captura de pantalla. En cambio, te integran a un grupo donde se te promete acceso a comisiones mayores.