Otoño caliente en la Moncloa para mantener el aliento logrado con la posición de España ante la guerra en Gaza y abrir otro respiradero con el debate sobre los efectos del cambio climático y la necesidad de un pacto nacional. El acierto en la posición sobre lo que ocurría en Gaza ha supuesto para el Gobierno un éxito momentáneo. Al contrario, vitamina a todos y en la derecha, subrayan, provoca conflicto. "Entre lo que dicen los dirigentes del PP y lo que piensan sus votantes pero también entre PP y Vox". Con la intención de despertar a los jóvenes y los indecisos y propiciar todos los líos posibles en la derecha.