Millones de personas en Estados Unidos enfrentan temperaturas extremas, así como vialidades cubiertas de hielo y nieve, tras el impacto de la primera gran tormenta invernal del año. En algunas localidades se estiman acumulaciones de nieve de entre 15 y 30 centímetros, con precipitaciones previstas desde el sábado y hasta el domingo. El SNM advirtió que una tormenta invernal de gran magnitud comenzará a impactar el sureste y el Atlántico Medio a partir del viernes, combinando aire polar, nevadas y fuertes rachas de viento, lo que generará un ambiente peligrosamente frío y posibles interrupciones en el suministro eléctrico. La alerta de frío se extiende desde Canadá hasta el sur de Estados Unidos. Los estadounidenses aún sufren los estragos de la nevada y la ola de frío del pasado fin de semana, que causaron varias muertes, cortes de energía eléctrica y la cancelación de vuelos y de clases.