La genética explica aproximadamente el 55% de la variación en la duración de la vida humana, más del doble de lo que apuntaban estimaciones anteriores, según una investigación cuyas conclusiones publica la revista Science. "Mediante modelos matemáticos aplicados a cohortes de nacimiento de gemelos, los autores muestran que la mortalidad extrínseca puede enmascarar sistemáticamente la contribución genética a la longevidad. No implica que la duración de la vida esté fijada para un individuo. La vida es, inherentemente, estocástica, y la heredabilidad no debe entenderse como una medida determinista". "La salud y la longevidad resultan de la interacción continua entre factores ambientales y respuestas biológicas, moduladas por la expresión génica y la regulación epigenética", prosigue este expertos en declaraciones a la plataforma científica SMC España.