En la importante reunión del consejo de administración celebrada ayer, se confirmó que la operación sigue adelante y se presentaron diferentes opciones de gobernanza y estructura que permitirían aterrizar la operación en caso de que finalmente se lleve a cabo. Se baraja que los hermanos Ángel y Javier Escribano, dueños de EM&E, y propietarios del 14,3% de Indra, de la que son también presidente y consejero dominical, cedan cierto poder para desatascar el proceso. De aceptarse esta vía, los Escribano, pese a elevar su participación accionarial en Indra en caso de que salga adelante la operación, renunciarían a puestos en el consejo. La que tiene más peso y posibilidades de prosperar es la que se ha venido comentando desde el principio: una fusión por absorción. Una alternativa sería la compra por parte de Indra de una participación de control en EM&E, ya sea en efectivo o en acciones.