El escenario que se ha venido construyendo en los últimos años en el panorama económico de nuestro país no hace excepciones. En el rubro de franquicias, que tradicionalmente ha alcanzado un desempeño superior a la media del país, difícilmente se vislumbran condiciones de mayor complejidad que las actuales. Un factor adicional, eventualmente ligado al tema de seguridad, es el del elevado costo de locales comerciales con buena ubicación en determinadas ciudades del país. No es responsabilidad del gobierno generar empleo ni crecimiento económico per se, pero sí es su responsabilidad crear condiciones óptimas para que puedan florecer y consolidarse nuevos negocios. Todos los indicadores empiezan a mostrar el cansancio de una espera que no transita hacia mejores escenarios.