Este tipo de estafa opera a través de supuestas empresas de mudanzas que funcionan únicamente en internet. Los responsables utilizan ofertas atractivas para captar clientes y, una vez recibido el pago por adelantado, desaparecen junto con los bienes trasladados. El día acordado para la mudanza, los supuestos trabajadores acuden al domicilio, cargan las pertenencias y luego cortan toda comunicación con el cliente. La falta de profesionalismo en la comunicación y la negativa a realizar cotizaciones presenciales también son indicios de posible fraude. En caso de haber sido víctima de este tipo de fraude, se debe presentar la denuncia correspondiente ante la policía o la fiscalía.