Tras varios años acumulando reconocimientos y actuaciones destacadas, el actor parecía encaminado a conquistar el Oscar, respaldado por premios como el Critics Choice, el Golden Globe y una fuerte presencia cultural. Posteriormente, comenzaron a surgir versiones que señalaban que la ruptura iba más allá de diferencias artísticas. Testigos afirmaron que Josh Safdie permitió que la grabación continuara pese a que la situación ya había superado límites considerados aceptables. La situación se agravó años más tarde durante el mediático rompimiento entre el productor Sebastian “Sebo” Bear-McClard y la modelo Emily Ratajkowski. En ese contexto, algunos observadores han señalado que Zoe Saldaña logró mantener su reconocimiento al enfocarse exclusivamente en su trabajo, sin involucrarse en la polémica.