El gobierno federal ha vitoreado la recaudación de 2025 de 4.6 billones de pesos como cifra histórica. Lo cierto es que, si bien estas cifras son un logro para financiar programas sociales, los medios para conseguirlas tienen altos costos para la población en general. No se trata de un impuesto nuevo, sino de una política fiscal que encarece los seguros. Esto afecta directamente a la población, que además está inmersa en un sistema de salud pública que sigue en franca deuda. Es indispensable replantear la política fiscal y avanzar hacia medidas estructurales que beneficien al conjunto de la sociedad.