El 11 de junio, en el legendario, y ahora rebautizado Estadio Banorte, los equipos de México y Sudáfrica darán inicio a la Copa del Mundo de futbol más grande de la historia. Será la edición más ambiciosa, tanto en términos deportivos dado el incremento de equipos de 32 a 48, como en los precios de las entradas para los asistentes. Las grandes estrellas escasean en los tres países, que presumen pocos nombres entre los equipos de élite mundial. Brasil, históricamente dominante en las Américas, vuelve a soñar con el trofeo tras casi un cuarto de siglo sin tocarlo. Francia, Portugal, Alemania y el vigente campeón, Argentina, son también serios contendientes en el papel para llevarse el torneo.