Una herida que se vuelve ornamento; una condena que se resignifica como identidad. En la tradición yakuza, la familia no es metáfora: es estructura absoluta. El individuo se disuelve en el clan, en el gumi, en un sistema donde el honor y la lealtad valen más que la vida privada. Por eso la idea de trabajar con esa temporalidad, es algo que se mantiene como memoria colectiva de Occidente: nos ha llegado como en el cine, en el anime”. La exposición estará disponible al público de manera gratuita hoy, el 30 y el 31 de enero, y el 1 de febrero de 19:00 a 23:00 horas, en la Torre 1500 (Av.