El escritor español Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra propusieron ayer aplazar “hasta nueva fecha” unas jornadas de debate sobre la Guerra Civil (1936-1939) previstas en la ciudad de Sevilla entre el 2 y el 5 de febrero por “amenazas violentas” y “presiones” a los participantes. Ese anuncio, afirman, dio lugar a “una serie de intensas presiones personales desde Podemos y sus medios políticos afines de extrema izquierda”, en una campaña ejercida “desde las redes sociales y otros ámbitos”. Según los organizadores, las “coacciones” a los participantes han sido “públicas y privadas”, incluyendo llamadas telefónicas. Como consecuencia, fueron cancelando su participación ponentes como los políticos Antonio Maíllo (Izquierda Unida) y María Márquez y Carmen Calvo (Partido Socialista), además del escritor Paco Cerdá. Otros, como el ministro socialista Félix Bolaños y “todos los historiadores con excepción de Zira Box”, mantuvieron el compromiso y confirmaron su asistencia.