Muchas organizaciones, medios y especialistas en fotografía han señalado las inconsistencias de la imagen con la realidad. Pero posiblemente la más obvia, y de la que nadie hasta el momento ha hablado, es la misma imagen del propio Wedding. La fotografía de la Embajada que se muestra es una imagen nocturna por la iluminación que se refleja en la fachada y en los cristales, mientras que la figura del canadiense fue tomada de día, como lo demuestra la intensa iluminación sobre su lado izquierdo -derecho en la fotografía-, en donde hay sombras proyectadas en su rostro por la gorra que porta, en el cuello por la chamarra y en el pantalón por su pierna. Así que los argumentos de la fotografía no tienen fundamento para asegurar que se “entregó”. Así que lo que la fotografía revela es que urge que asesoren a la presidenta en términos de comunicación, de cuándo, cómo y en qué términos hablar para que no se exponga a lo que estamos hablando.