El episodio, ocurrido durante el verano de 2024, ha trascendido ahora por su simbolismo y por el mensaje de respeto al patrimonio histórico que encierra. Las lluvias caídas días antes habían dejado el terreno blando y facilitaron que el menor pudiera escarbar levemente hasta extraer una pieza metálica. “He encontrado un tesoro”, fue la frase con la que alertó a su familia. La reacción fue inmediata: antes de abandonar el recinto, la familia fue recibida por la Policía italiana y por responsables del Museo Arqueológico de Roma. Además, desde el Coliseo le han dicho que tiene entrada gratis de por vida, explicó su madre, recordando que no dudaron en actuar correctamente.