Las patronales empresariales calculan que "la inmensa mayoría de empresas" y autónomos no podrían acceder a la compensación por el incremento del salario mínimo y tachan la oferta de "puro intervencionismo". La oferta con la que el Gobierno aspiraba a atraer a los empresarios a la firma del aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) ha hecho aguas. Se trata, concluyen, de una "nueva injerencia en la negociación colectiva y la libertad de empresa" que tachan de "puro intervencionismo". Desde este punto de partida, la reducción de la base imponible será del 25% del coste bruto del incremento del salario mínimo interprofesional si la plantilla aumenta hasta un 5%. La rebaja tributaria alcanzará el 50% del coste de la subida si el aumento de trabajadores oscila entre el 5% y el 10%.