Meta ganó 60.458 millones de dólares (50.593 millones de euros) el año pasado, lo que supone una caída del beneficio del 3%. Un ejemplo son las gafas Ray-Ban Meta, aunque con un enfoque menos centrado en la realidad virtual para dar más protagonismo a las aplicaciones de IA. Desde el punto de vista de los inversores, el foco de atención se sitúa en el nivel de gasto en centros de datos, tras la advertencia de la propia compañía de que en 2026 "será notablemente mayor". Las acciones de Meta han caído más de un 12% desde que presentó sus resultados del tercer trimestre en octubre, con los inversores preocupados por el elevado volumen de inversión en capital del gigante de las redes sociales, además de por algunas de las piedras encontradas por el camino. Un ejemplo son los retrasos en Llama 4, uno de sus proyectos más ambiciosos en el campo de los modelos de lenguaje de IA.