Ayer, en lo que salvo sorpresa será su último discurso al frente la institución, el español instó a la banca a centrarse en actividades que dependan menos del consumo de capital, como es el asesoramiento, prestar la intermediación adecuada y participar de forma más activa en los mercados de capitales. Para el todavía presidente de la EBA, las entidades pueden realizar una labor de valor altísimo para la sociedad y los ciudadanos de la Unión Europea si contribuyen a dinamizar la inversión y a avanzar en una mayor integración de los mercados en el continente. Por ese motivo, Campa aseguró que prefiere recurrir al término de "eficiencia regulatoria", un campo en el que reconoció que existe margen de mejora. Según destacó, durante shocks recientes como la pandemia, la invasión rusa de Ucrania y la crisis energética, los bancos no han estado en el "ojo del huracán". Por el contrario, el sector y las autoridades han trabajado para ser parte de la solución, actuando como soporte para la economía en momentos de presión.