La presidenta del BCE, Christine Lagarde, en la rueda de prensa posterior a la reunión de la institución monetaria el pasado mes de diciembre. Este nivel, inédito desde 2021, no tiene su origen en la fortaleza de la economía comunitaria, sino en la desconfianza que despierta Estados Unidos desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Aunque la causa de la subida del euro esté fundamentalmente en Washington, son los efectos a este lado del Atlántico los que están ahora en bajo el foco. Diferentes miembros del Banco Central Europeo (BCE) han llamado la atención sobre la revalorización reciente de la moneda y la presión a la baja que puede provocar en la inflación doméstica. Ahora mismo, la institución presidida por Christine Lagarde anticipa un crecimiento de los precios del 1,9% en 2026, del 1,8% en 2027 y del 2% en 2028.