Cuidar a un familiar resulta un trabajo agotador y, en ocasiones, puede provocar enfermedades y otros malestares para quien lo ejerce. "Es crucial enfatizar las diferencias de sexo y género en la salud de las personas cuidadoras. Las mujeres, en particular, soportan la abrumadora carga del cuidado y la asistencia en el seno familiar, especialmente cuando se trata de familiares dependientes" , explicó la directora del Centro, Elena Ortona. Las enfermedades más frecuentes son las musculoesqueléticas, seguidas de las cardiovasculares y las gastrointestinales, con mayor incidencia entre mujeres jóvenes . "Es fundamental que las políticas sociales y sanitarias, al planificar intervenciones de apoyo para cuidadores familiares, consideren las diferencias de sexo y género con base en la evidencia científica", reiteró.