Buscar el silencio, si es que este es posible. A las personas que nos tocan sin saberlo, a todas las que pusieron huella en las telas que nos arropan, hicieron costura, tiñeron, unieron piezas. Será que el tejido tenía su propia manera de volverse escritura, será que el tejido es en sí, un lenguaje. En la duda, en el dolor y en el gozo, también. Y eso es la escritura para mí, entreverar, ensartar, cortar, unir, volver a empezar.