La Comisión Europea deducirá 200 millones de euros de los futuros pagos previstos a Hungría desde los fondos comunitarios por la negativa del ultraderechista Viktor Orbán a pagar la multa que le impuso la justicia europea por boicotear el derecho al asilo en la crisis de refugiados de 2015 y 2016. El pasado mes de junio, el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) impuso ese castigo por la negativa de Hungría a aplicar la sentencia que condenó al país en 2020 por el incumplimiento de las normas comunitarias a la protección de los refugiados.