De hecho, además de sitios de entrenamiento para soldados "también son lugares de trabajo para los empleados [...] es una combinación de elementos bastante extraña. Otros de los "jugadores de rol" de estas aldeas ficticias "provienen de ciudades y pueblos cercanos que ahora han encontrado un trabajo remunerado desempeñando el papel de extras en este mundo construido [...] un sector nuevo y emergente de empleo civil por parte de las fuerzas armadas tras el 11 de septiembre".