El deshielo acelerado del permafrost y el aumento de las precipitaciones están facilitando la dispersión de contaminantes industriales y militares en el Alto Ártico canadiense, según un estudio de la McGill University publicado en Hydrological Processes. Los expertos advierten que el cambio climático está generando nuevas rutas subterráneas para sustancias tóxicas que antes permanecían inmovilizadas en el suelo congelado. El estudio muestra que el calentamiento global y el incremento de lluvias alteran los procesos hidráulicos subterráneos, permitiendo la movilización de contaminantes durante todo el año. A medida que la capa activa se descongela y el permafrost se degrada, surgen rutas subterráneas que permiten la movilización y el transporte de contaminantes hacia otros ambientes”, explicó Stribling. El alerta que representa el deshielo del permafrostEl deshielo del permafrost en el Ártico canadiense no solo es una señal del cambio climático acelerado, sino también un riesgo ambiental y sanitario de gran magnitud.