España avanza con paso firme hacia una nueva generación de tecnología avanzada gracias a una apuesta estratégica: el desarrollo de microchips basados en materiales alternativos al silicio. El silicio ha sido la base de la revolución digital, pero se acerca a sus límites físicos y térmicos. Con menos de una veintena de fábricas en el mundo que trabajan con materiales alternativos al silicio, este proyecto sitúa a España entre los países pioneros en tecnologías beyond silicon. El apoyo del Plan de Recuperación contribuye así a fortalecer la autonomía estratégica europea y a acelerar la innovación industrial en el sector de los semiconductores. Este proyecto demuestra que España no solo quiere participar en la revolución de los semiconductores, sino liderar una parte esencial de ella.