Con la llegada de la primavera, se activa uno de los cambios más esperados (y debatidos) del año, el ajuste del reloj. La pérdida de una hora de sueño no afecta a todos de la misma manera: mientras algunos apenas lo notan, otros experimentan fatiga, dificultades para conciliar el sueño o alteraciones en su estado de ánimo. El ajuste horario coincide con la transición a la primavera, una estación en la que muchas personas experimentan la llamada "astenia primaveral".