Nos están vendiendo en esta nueva sociedad de vanguardia, un relativismo ético y moral, en el que se pretende hacernos un lavado de cerebro masivo, en el que nos están tratando de programar como robots, creyendo que podremos despojarnos de virtudes espirituales inquebrantables, como lo son la reflexión interior y la escucha de la voz inmutable e incorruptible del alma.