El Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú acató una sentencia judicial que ordena la anulación de la destitución del embajador Fortunato Ricardo Quesada Seminario, quien había sido separado del Servicio Diplomático en el año 2018 en Israel. Por todo eso en octubre de ese mismo año se le impuso la sanción de destitución, la cual fue confirmada en diciembre al ser rechazado su recurso de apelación. Ante esta situación, el diplomático interpuso una demanda ante el Poder Judicial, en la que argumentó que no se respetó el debido proceso y que la sanción era desproporcional. Esto significó que la sentencia anterior, que anulaba el despido del embajador, se mantuvo firme y el Ministerio quedó obligado a acatarla inmediatamente. La Corte consideró que la sanción de destitución resultó desproporcionada frente a los cargos imputados, además de detectarse irregularidades que afectaron el derecho de defensa del diplomático.