Según ha informado Gibraltar, se trata de una especie protegida por la Nature Protection Act de 1991. Una vez finalizada la intervención, los agentes escoltaron a La Rápida fuera de las aguas que Gibraltar entiende suyas. Antes de abandonar la zona, los funcionarios comprobaron que los tres ejemplares de raya no habían sido devueltos al mar, pese a la petición realizada durante la actuación. La denuncia se produce en un contexto especialmente sensible por la disputa entre España y Reino Unido sobre las aguas territoriales de Gibraltar, cuya existencia no reconoce España. Gibraltar, por su parte, reclama actualmente tres millas náuticas de aguas territoriales alrededor del Peñón.