“He estado sin hogar durante cuatro años, en la calle. Por eso, cuando encontró en el básquet una posibilidad de cambio, no pensaba en convertirse en una estrella. Su objetivo era mucho más básico: alejarse del entorno en el que había crecido y construir una vida diferente. Detroit representó para Rodman la primera estructura capaz de transformar una habilidad en una profesión. Rodman no encontró primero la fama y después un propósito; encontró en el básquet una razón para cambiar su vida.