La Casa Blanca no informó entonces del cambio de aeronave, por lo que la revelación posterior generó dudas sobre la seguridad del dispositivo y sobre quiénes viajaban en cada avión. Trump, sin embargo, defendió que la decisión fue exclusivamente responsabilidad de los equipos de protección presidencial y militar. "Yo solo sigo sus indicaciones", explicó al ser preguntado por la operación y por las críticas que apuntaban a un posible riesgo para periodistas y colaboradores. El debate sobre la seguridad y el coste de la operaciónLa controversia no se centra únicamente en el cambio de avión, sino también en las dudas sobre la lógica del plan. Trump rechazó esa interpretación y afirmó que el aparato en el que finalmente viajó era probablemente el más expuesto.