Argentina se encuentra en alerta debido a un aumento significativo en la población de roedores, específicamente del ratón colilargo y otras especies comunes en la región patagónica. Este fenómeno es impulsado por un cambio natural en el entorno que, aunque poco común, tiene un impacto significativo en el ecosistema local. La caña colihue, que florece raramente, ha liberado semillas en este año, atrayendo a los roedores que encuentran en ellas una rica fuente de alimento. En 2010, la caña colihue floreció por primera vez en seis décadas, y ahora sus semillas nuevamente nutren a estos animales, intensificando su presencia en el ecosistema. La situación está siendo monitoreada de cerca por las autoridades locales para garantizar la seguridad de la población y minimizar cualquier posible impacto negativo en la salud pública.