En el corazón de la innovación agrícola se encuentra la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Vivero de Alamar, un ejemplo de tecnología y agricultura sostenible que ha evolucionado desde 1997. Tener acceso directo a alimentos frescos, incluidos algunos previamente desconocidos, es un beneficio inestimable para la comunidad local. Según Merardo Naranjo Valdés, subdirector técnico de la UBPC, la cooperativa colabora estrechamente con institutos como Sanidad Vegetal y Ciencias Agrícolas para implementar tecnologías de agricultura orgánica. La clave radica en la voluntad de innovar y en capacitar a las personas, fomentando la colaboración con centros tecnológicos del país. La motivación de los trabajadores y el enfoque en la agroecología son vitales para mantener los resultados positivos y sostenibles en el campo.