La fortaleza comenzó a construirse en el siglo XVII para proteger la ciudad y controlar uno de los puntos estratégicos de acceso. Allí se pueden ver playas de arena blanca y aguas cristalinas en las que se puede practicar snorkel o buceo. Bocagrande, la Cartagena modernaEl contraste con la ciudad histórica aparece al llegar a Bocagrande. Las murallas y las casas coloniales dan paso a hoteles, apartamentos altos, restaurantes, centros comerciales y una línea de costa mucho más urbana. También aparecen ingredientes muy habituales de la cocina de la costa colombiana, como el coco, el plátano, la yuca y el ñame.